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	<title>La Troja Ecologista</title>
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	<description>Un lugarcito en el centro de San José para el encuentro del comercio solidario 100% nacional</description>
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		<title>Agronegocios&#8230;nada que ver con la soberanía alimentaria</title>
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		<pubDate>Sat, 25 May 2013 20:06:12 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Cuántas veces habremos escuchado la mentira de que la Revolución Verde y el desarrollo de semillas genéticamente modificadas están aquí para acabar con el hambre del mundo? Han pasado décadas...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>¿Cuántas veces habremos escuchado la mentira de que la Revolución Verde y el desarrollo de semillas genéticamente modificadas están aquí para acabar con el hambre del mundo? Han pasado décadas desde que está mentira se comenzó a escuchar, y si buscamos cifras el hambre en el mundo aumenta y aumenta, las brechas de las clases económicas se ensanchan, las ciudades se llenan, el campo se precariza y la tierra es acaparada en manos de corporaciones e industrias.</p>
<p>El compilado que les presentamos, <strong><em>El gran robo de los alimentos</em></strong> es una colección de materiales producidos por GRAIN durante los últimos años.  GRAIN es una organización internacional sin fines de lucro que trabaja apoyando en el área de la investigación y análisis a campesinos y campesinas en pequeña escala y a los movimientos sociales en sus luchas por lograr sistemas alimentarios controlados comunitariamente y basados en la biodiversidad.</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/granroboalimentos.jpg" rel="lightbox[842]"><img class="aligncenter size-medium wp-image-843" alt="granroboalimentos" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/granroboalimentos-211x300.jpg" width="211" height="300" /></a></p>
<p><strong><em>El gran robo de los alimentos </em></strong>centra su atención en cómo los agronegocios son altamente responsables de la crisis climática y cómo hacen de la comida, la tierra, las semillas y el campo todo un negocio. Explica también por qué la<br />
lucha en pos de la soberanía alimentaria cuestiona estas tendencias y actores, y brinda las <strong>alternativas</strong> que consideran posibles.</p>
<p>El libro lo pueden descargar en el siguiente link, donde además pueden encontrar muchos otros materiales interesantes y solo cobran sentido si se difunden y comparten: <span style="color: #339966;">http://www.grain.org/article/entries/4511-el-gran-robo-de-los-alimentos-un-nuevo-libro-de-grain</span></p>
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		<title>La economía solidaria significa transformar la economía</title>
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		<pubDate>Fri, 24 May 2013 20:48:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía solidaria]]></category>

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		<description><![CDATA[La &#8220;economía&#8221; como ciencia ha venido cayendo en un rincón del odio colectivo, y no por casualidad. La economía capitalista se ha encargado de vaciar nuestros bolsillos, de ponernos a...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La &#8220;economía&#8221; como ciencia ha venido cayendo en un rincón del odio colectivo, y no por casualidad. La economía capitalista se ha encargado de vaciar nuestros bolsillos, de ponernos a competir, de vivir cada vez más inconformes porque no tenemos lo que creemos necesitar, pero además por realmente no ser capaces, gran parte de la humanidad de sustentar las necesidades básicas.</p>
<p>Sin embargo siempre existen alternativas, aunque estos caminos sean negados por muchas personas con poca fe, o en el mejor de los casos, son caminos desconocidos. Y es que en algo hay que creer, y es mejor creer en algo que genera cosas tangibles y sentibles, en este caso hablamos de las relaciones económicas solidarias. A continuación, algunos textos pequeños de autores iberoamericanos hablan sobre la economía solidaria y brindan buenos aportes a la reflexión, así como ejemplos tangibles y sentibles.</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/economia_solidaria_ilustracao.jpg" rel="lightbox[831]"><img class="aligncenter size-medium wp-image-834" alt="economia_solidaria_ilustracao" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/economia_solidaria_ilustracao-300x260.jpg" width="300" height="260" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #000080;"><strong><em>¿Qué es la economía solidaria?</em></strong></span><br />
<strong><em>Sebastián Endara<br />
</em></strong><em>Ecuador</em><br />
<em>30-07-2012</em></p>
<p>La economía solidaria como afirman teóricos y científicos de las ciencias sociales, es un modelo de desarrollo en beneficio de las comunidades, que tiene su fundamento en las relaciones de la base social, en las personas.</p>
<p>Reniega de la lógica económica tradicional cuyo fundamento es el patriarcalismo, la desigualdad, la verticalidad, la ganancia y el ánimo de lucro, y cuya inteligencia está ligada a la competencia (desleal o no, poco importa), la pulverización del tejido colectivo y de las tradiciones culturales en función de nuevas articulaciones comprometidas con el fomento del consumismo, la explotación humana y de la naturaleza.</p>
<p>Ganar mucho, vender caro y comprar barato, persuadir, innovar, crear necesidades, producir medio ambientes psico-sociales aptos para la reproducción del capital a través de la mercancía son el corolario de un antiguo tipo de economía a la que los griegos dieron el nombre de crematística (el arte de adquirir riquezas) cuestión que ya fue criticada por Aristóteles para quien la acumulación de dinero por dinero era una actividad contra natura y deshumanizante. Sin embargo, en la actualidad no hay nada más normal.</p>
<p>Se podría decir que la economía solidaria es una economía que va a contracorriente, trastoca los valores dominantes sin dejar de ser práctica. Su éxito es un medio, no un fin. Su presupuesto no es la eficacia sino el servicio. Como dice Paúl Singer, la economía solidaria es una forma de organización económica que lleva la democracia hasta sus últimas consecuencias, conlleva una gran carga organizacional y enseña que colectivamente es no solo la forma más digna de salir de las crisis, sino de construir un mundo mejor, por eso su permanente necesidad de robustecer la asociación.</p>
<p>Las organizaciones dedicadas a la economía popular y solidaria, y sobre todo las cooperativas, tienen como prioridad la motivación y educación de las personas en este sentido, pues son la propias personas las que constituyen la organización. De ahí que las cooperativas trabajen con socios y no con clientes.</p>
<p>La educación y el conocimiento posibilita la participación de todos, y la participación a su vez genera confianza y claridad, aleja la desconfianza y la inseguridad. Son estos modelos de participación horizontales una exigencia que las personas hacen a estas organizaciones, y que incluso podrían constituirse en modelos para un desarrollo local equilibrado, participativo y democrático.</p>
<p>En definitiva la economía solidaria es una economía política que no está ligada a los intereses de una clase, sino de un mundo mejor, armónico y de relaciones equilibradas.</p>
<p><span style="color: #339966;">Publicado en http://alainet.org/active/56858&amp;lang=es</span></p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2012/09/artículo-sob.al_.jpg" rel="lightbox[831]"><img class="aligncenter size-full wp-image-486" alt="artículo sob.al" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2012/09/artículo-sob.al_.jpg" width="300" height="250" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #000080;"><strong><em>Economía solidaria</em></strong></span><br />
<strong><em>Kintto Lucas </em></strong><br />
<em>Ecuador</em><br />
<strong><em></em></strong><br />
Las asociaciones de consumo, las cooperativas, los sistemas de producción agroecológica, las empresas gestionadas por los trabajadores, la construcción de viviendas por ayuda mutua y diversas organizaciones económicas de ese tipo, muchas veces no se reconocen como tales sino como instancias sociales de solidaridad. Entonces no se asume que podrían dejar de estar aisladas si son parte de un modelo de desarrollo basado en la economía solidaria, en el cual el Estado juegue un papel de cohesión.</p>
<p>Un modelo de desarrollo que no esté basado en una economía solidaria no logra una mejor redistribución de la riqueza, por lo tanto no elimina la vieja brecha entre ricos y pobres, y mantiene intactas las estructuras económicas que provocaron la realidad que supuestamente queremos cambiar. La economía solidaria no significa incorporar nociones de solidaridad en las prácticas económicas, significa transformar la economía.</p>
<p>Los sectores neoliberales lograron instalar en el imaginario colectivo que la solidaridad es necesaria para resolver ciertos problemas sociales que la economía no puede superar. Así, la solidaridad no es parte de la economía, es solo una acción que aparece luego que la economía ha producido sus efectos. Entonces la “solidaridad” es un elemento utilizado para que todo siga igual.</p>
<p>Un ejemplo es la explotación minera a gran escala. Un par de empresas transnacionales usufructúan de los recursos naturales, contaminan el agua, dañan la naturaleza, venden el producto dentro de la economía globalizada y dejan sus ganancias invertidas en el exterior. Para paliar los efectos sobre las comunidades y el ambiente se ofrece “solidariamente” invertir parte de las mínimas regalías cobradas por el Estado en las zonas afectadas. Ahí primero está la economía, luego, la supuesta solidaridad llega como una dádiva.</p>
<p>La economía solidaria es otra cosa, implica que la solidaridad se introduzca en la economía misma, y que opere y actúe en las diversas fases del ciclo económico, o sea, en la producción, circulación, consumo y, aunque suene contradictorio, en la acumulación. Propone transformar desde dentro y estructuralmente a la economía, generando una nueva racionalidad económica. Implica un Modelo de Desarrollo Solidario.</p>
<p>Pero no es lo mismo que la solidaridad sea parte de todas las instancias de la economía, de las empresas, del mercado, del Estado, del consumo, del gasto colectivo e individual, que existan ciertos comportamientos solidarios dentro de las actividades económicas.</p>
<p>Hoy, más que nunca, mientras seguimos colocando nuestro granito de arena para, algún día, enterrar el capitalismo, debemos consolidar la economía solidaria como alternativa, desde afuera y desde adentro del Estado.</p>
<p>El otro día en radio La Luna, la Ministra de Inclusión Social, Janeth Sánchez, comentaba la aplicación de la economía solidaria desde su Ministerio con la certeza de quien está convencida en un proyecto social y económico basado en el ser humano. Lamentablemente, la mirada y la práctica transformadoras de Sánchez, no son muy comunes en el gabinete del presidente Rafael Correa, pero tal vez se puedan contagiar&#8230;</p>
<p>Publicado en el diario El Telégrafo del 08 de noviembre del 2008<br />
Encontrado en http://alainet.org/active/27372&amp;lang=es</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/trueque+madrid.jpg" rel="lightbox[831]"><img class="aligncenter size-medium wp-image-835" alt="trueque+madrid" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/trueque+madrid-300x212.jpg" width="300" height="212" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #000080;"><strong><em>La economía solidaria, parte de la lucha ciudadana</em></strong></span><br />
<strong><em>Xavier Caño Tamayo</em></strong><br />
<em>España</em><br />
<em>20-07-2012</em><br />
<em>ALAI, América Latina en Movimiento</em></p>
<p>Desde que en los ochenta empezó la regresión y agresión neoliberal, dirigentes, voceros y representantes de la peor versión del capitalismo han pretendido que “su” modo de entender la economía y organizar la sociedad es el único posible. Un pensamiento totalitario que se concentra en el malhadado “Consenso de Washington”: crecimiento incesante, desregulación de capitales, ningún control financiero, menos impuestos a grandes empresas y ricos, concentración empresarial, privatización del sector público (especialmente educación y sanidad), menos gasto social, rigidez en presupuestos estatales&#8230; Una política destructora como es más que evidente desde hace cinco años, inicio de la crisis. Destructora porque el capitalismo alberga la semilla de la crisis suicida.</p>
<p>Con un paro crónico, incremento de pobreza y desigualdad, grave crisis ambiental (cambio climático incluido) y sin atisbo de superar la negativa situación económica actual, es diáfano que estamos ante una crisis profunda y global del propio capitalismo.</p>
<p>Ante la crisis-estafa ha habido y hay respuesta ciudadana: movilizaciones, ocupaciones de plazas y calles, huelgas generales, auto organización ciudadana&#8230; Hay que avanzar y empezar a atosigar a quienes detentan el poder financiero y afectar a sus ilegítimos, cuando no ilícitos, intereses y obscenos beneficios. Empezar a preocupar y fustigar a la banca, grandes empresas y corporaciones; también a sus cómplices y encubridores: dirigentes y dueños de medios de persuasión (antes informativos) y, por supuesto, a la mayoría de políticos profesionales al servicio descarado del poder financiero y empresarial. Denunciar ante los tribunales a responsables de la crisis-estafa, organizar la desobediencia civil, ayudar de modo organizado a inmigrantes sin permisos, empapelar las ciudades con los rostros, actuaciones y delitos de quienes nos han llevado a la crisis y en ella nos mantienen, organizar brigadas ciudadanas de vigilancia de derechos humanos y denuncia de sus violaciones&#8230; Muchas de esas acciones y actuaciones ya se han iniciado; pues más, más intensas y en todas partes.</p>
<p>Pero también hay que continuar buscando y aplicando propuestas económicas de otro mundo posible. Mercados de tiempo, de intercambio, aprovechamiento organizado de alimentos desechados (que no estropeados) para quienes están peor, atención sanitaria paralela, cooperativas de producción y servicios… Una forma no capitalista de entender la vida. Y avanzar en la batalla por los valores democráticos y sociales para sustituir la devastadora ideología neoliberal, consumista, competitiva e individualista por una cultura comunitaria, de solidaridad y cooperación, de creatividad liberadora y de paz. Otra cultura en la que poseer nunca sea más que ser y crear y en la que acumular bienes materiales, lujos o dinero aparezca como la vileza y necedad que es; donde competir solo sea deportivo y el crecimiento como motor económico desaparezca por estúpido y suicida.</p>
<p>La lucha por un mundo justo y decente incluye esas otras economías que ya surgieron incluso antes del retroceso neoliberal y de la crisis. Como recuerda Jordi García Jané, son miles de prácticas económicas distintas, que no son capitalistas y se rigen por otros valores: justicia, solidaridad, cooperación, conciencia comunitaria, respeto a la naturaleza&#8230; Economías no desquiciadas por la necesidad de crecimiento continuo. Economías que satisfacen necesidades de las personas y comunidades, no las crean; necesidades reales como trabajo, alimentación, vivienda, educación, atención a los mayores, cuidado de la salud, creatividad&#8230; Economías que se desarrollan y aplican con la participación de todos porque son asunto de todos.</p>
<p>Economías de producción cooperativa, comercio justo, consumo responsable (que no consumismo), finanzas éticas y gestión de bienes comunes; economías organizadas democráticamente. Más de 750.000 empresas cooperativas y más de 800 millones de personas practican y aplican en el mundo otra economía que no es capitalista. No son mayoría (por ahora), pero esa otra economía no capitalista crece.</p>
<p>En la Historia, toda agresión y explotación ha generado respuestas, alternativas y contraculturas. En la lucha de la ciudadanía global por otro mundo más justo y libre, la economía solidaria, social, es parte de la respuesta a la crisis, a la agresión, al vaciado de la democracia y a la fascistización del mundo.</p>
<p>Y averiguar también como dar más pasos ciudadanos adelante para hacer retroceder a la dictadura financiera, para que la ciudadanía empiece a conseguir poder para construir otro mundo posible. Más justo, decente y democrático. Como escribe el economista Juan Torres López, ese paso adelante “no con respuestas aisladas y desunidas. Hay que reaccionar frente a la tiranía del poder financiero y político con el medio al que nunca podrán vencer: la máxima unidad ciudadana, la desobediencia civil y el sabotaje democrático pacífico (siempre pacífico) de sus normas e imposiciones. Sin miedo y con esperanza, pues como dijo Gandhi: Siempre ha habido tiranos y asesinos, y por un tiempo han parecido invencibles. Pero siempre acaban cayendo. Siempre”.</p>
<p>Xavier Caño Tamayo<br />
Periodista y escritor</p>
<p><span style="color: #339966;">Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS), España. </span><br />
<span style="color: #339966;">ccs@solidarios.org.es</span><br />
<span style="color: #339966;">Twitter: @CCS_Solidarios</span></p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/amistad-en-america.2.gif" rel="lightbox[831]"><img class="aligncenter size-full wp-image-840" alt="amistad-en-america.2" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/05/amistad-en-america.2.gif" width="187" height="190" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #000080;"><strong><em>Avances y retos de la economía solidaria</em></strong></span><br />
<strong><em>Alfonso Cotera Fretel </em></strong><br />
<em>Perú</em><br />
<em>01-12-2009</em></p>
<p>El movimiento de economía solidaria y comercio justo en Latinoamérica se viene afirmando y articulando como una incipiente, pero, importante fuerza de cambio, con perspectiva de transformación del modelo económico vigente. Sus principales retos son: demostrar que es posible construir relaciones económicas y sociales justas con respeto a la dignidad de las personas y al cuidado de la naturaleza; tener capacidad de incidencia en las decisiones políticas; y demostrar que es posible la integración y unidad con otros en la construcción de un mundo inclusivo y solidario.</p>
<p>Otra manera de hacer economía es posible</p>
<p>La existencia, en toda la región de América Latina y el Caribe (ALC), de experiencias económicas solidarias y de enfoques teóricos que la sustentan ha puesto en evidencia otras maneras de hacer economía, distinta a la del modelo hegemónico neoliberal, con lógica de generación de ingresos y empleo y no con la lógica de pura rentabilización económica. Son experiencias de resistencia y construcción de nuevas relaciones económicas orientadas a mejorar las condiciones de vida de las personas, recreando prácticas ancestrales de reciprocidad, cooperación y ayuda mutua. Experiencias que se desarrollan sin mercado/con mercado y sin Estado/con Estado[1] Tratando de potenciar el factor solidario presente en sus unidades económicas para que, junto a los otros factores, desarrollen productividad y eficiencia. El ser humano es el fin de la economía solidaria, pero un ser humano capaz de realizarse como individuo y colectivo social, de manera integral y en armonía con la naturaleza.</p>
<p>Estas experiencias han adquirido, a lo largo de nuestra historia, diversas y variadas formas organizativas, entre las que destacan: las prácticas económicas comunitarias, presentes en comunidades nativas, indígenas y campesinas, y que han sido recreadas en las zonas urbanas populares; las cooperativas; las asociaciones; las organizaciones no gubernamentales (ONGs); y otras formas de organización económica social solidaria, que trabajan en base a la cooperación y ayuda mutua. Aunque la mayoría de estas experiencias no se reconocen aún como economía solidaria, practican la solidaridad (en diverso grado) en su actividad práctica y en su filosofía de trabajo.</p>
<p>La vastedad de estas prácticas económicas solidarias muestran el enorme potencial que tendrían para reorientar los procesos económicos y políticos de la región, pero lamentablemente se encuentran dispersas y aisladas, muchas sin siquiera reconocerse como expresión de nuevas relaciones económicas, y con poca proyección para enfrentar los procesos subnacionales, nacionales y regionales. El esfuerzo teórico para expresar la realidad y propuesta de la economía solidaria es aún limitada y requiere de mayores esfuerzos en investigación/sistematización y un mayor encuentro/diálogo con las prácticas económicas solidarias para construir juntos el proyecto de verdadera transformación económica y social en cada uno de los países y en la región. Propuestas que sean capaces de enfrentar la creciente inequidad social, el deterioro del medio ambiente y la sobre-explotación de los recursos naturales, así como la crisis de valores, en la búsqueda de una convivencia fraterna y en paz.</p>
<p>Entretejiendo la red de la economía solidaria</p>
<p>Recién a fines de los años 90 algunas de estas experiencias han iniciado procesos de interrelación y articulación entre ellas, constituyendo redes de carácter sectorial y territorial a nivel local, nacional y regional, formando parte de un amplio movimiento social que se viene gestando en la región. Esta articulación de iniciativas de economía solidaria, en el ámbito internacional, tuvo su hito en julio de 1997, cuando en la ciudad de Lima se reunieron más de 200 experiencias provenientes de 32 países de los cinco continentes, en el Primer Simposio de Globalización de la Solidaridad, emitiendo una declaración conjunta que cuestiona la hegemonía del modelo de desarrollo neoliberal y propone reconocer y desarrollar la solidaridad en la economía[2], además de comprometerse en construir redes de economía solidaria en cada uno de sus países.</p>
<p>Desde esa fecha se han formado redes y plataformas de economía solidaria en Perú, Brasil, Chile, México, Bolivia, y coordinaciones diversas en Argentina, Uruguay, Ecuador, Colombia, y en algunos países de Centro América y el Caribe. Luego del Segundo Simposio Globalización de la Solidaridad (Québec, 2001) se acordó constituir la Red Intercontinental de Promoción de la Economía Social Solidaria (RIPESS). Actualmente, las redes y coordinaciones nacionales de economía solidaria y comercio justo y algunas redes temáticas de carácter regional como: la Mesa de Coordinación Latinoamericana de Comercio Justo, la Coordinadora Latinoamericana de Pequeños Productores de Comercio Justo, la Rel UITA; forman parte de RIPESS en Latinoamérica y el Caribe. También existen otras redes como la Red de Intelectuales Latinoamericanos de Economía Social Solidaria, la Red Latinoamericana de Comercio Comunitario, Latindad, etc.</p>
<p>Este proceso de articulación no se queda en lo organizativo y avanza hacia la confluencia de intereses en una agenda común. Luego de tres encuentros latinoamericanos de economía solidaria y comercio justo (Cochabamba 2005, La Habana 2007y Montevideo 2008), en las que además de evaluar el contexto y tomar posición sobre los grandes problemas a enfrentar, se formularon temas y delinearon acciones conjuntas: trabajar por el desarrollo de mercados alternativos en la búsqueda de relaciones armoniosas entre el productor, el consumidor y la naturaleza (Comercio Justo); impulsar y fortalecer experiencias de ahorro y crédito adecuados a los intereses de las familias y la comunidad (Finanzas Solidarias); promover la articulación y eslabonamiento de las actividades económicas en los ámbitos locales (Desarrollo Económico Local); el involucramiento en el diálogo/debate con el Estado en la búsqueda de políticas públicas que favorezcan al sector de economía solidaria (Incidencia política); trabajar por una mayor visibilización y reconocimiento del papel de la mujer en la economía (Equidad de Género); articulaciones y alianzas con el conjunto del movimiento social que luchan por soberanía alimentaria, respeto a los derechos humanos, preservación y defensa de los recursos naturales, entre otros.</p>
<p>Incidencia en el espacio público</p>
<p>En algunos países, estas experiencias logran reconocimiento social y público de manera creciente, lo que muestra la viabilidad de una acción promotora de parte del Estado y de una clase política comprometida con ese proceso, aunque eventualmente bajo diferentes perspectivas, a pesar del predominio del modelo neoliberal como rectora de sus políticas económicas y hegemónica ideológicamente en su relación con el mercado y los diversos sectores sociales.</p>
<p>En Colombia, crearon el Consejo Nacional de Economía Solidaria de Colombia (CONES), la Superintendencia de la Economía Solidaria, y el Departamento Administrativo Nacional de la Economía Solidaria (DANSOCIAL). En Venezuela, crearon el Ministerio del Poder Popular para la Economía Comunal. En Brasil, crearon la Secretaría Nacional de Economía Solidaria (SENAES), en el ámbito del Ministerio de Trabajo y Empleo, y dieron nacimiento al Foro Brasileño de Economía Solidaria (FBES) y al Consejo Nacional de Economía Solidaria (CNES). En Bolivia, crearon normas favorables a la economía solidaria en el Plan Nacional de Desarrollo, la nueva Constitución del Estado, y programas de compras estatales. En Ecuador, la economía solidaria fue incorporada en la nueva Constitución, y crearon el Instituto de Economía popular y Solidaria. En México, a la Ley de Promoción del Cooperativismo, se ha sumado la propuesta de una Ley de promoción de la economía social. En Argentina, la Secretaría de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, el Ministerio de Desarrollo Social, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), el Fondo de Capitalización Social (FONCAP), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y una Comisión de Economía Solidaria, Comercio Justo y Desarrollo Regional en el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina. En Perú, leyes de reconocimiento de las organizaciones sociales de base; ley del Artesano, ley del cooperativismo, y la reciente creación del Grupo de Trabajo Parlamentario “Cooperativismo y Economía Solidaria”.</p>
<p>Como puede apreciarse, las iniciativas estatales de fomento de la economía solidaria en América Latina se han registrado tanto en el contexto de gobiernos conservadores como progresistas, y se traducen en marcos normativos institucionales constituidos expresamente para promover la economía solidaria, al igual que en medidas puntuales y aisladas, pero que repercuten a favor de estas iniciativas económicas. Asimismo, en algunos casos, tales intervenciones obedecen a una voluntad política favorable de la clase gobernante, y a opciones expresas de empoderamiento de los sectores populares, mientras que en otros se dan por acción de los sujetos sociales de la economía solidaria organizados que logran incidir en la esfera pública estatal para el reconocimiento y apoyo de sus iniciativas económicas específicas.</p>
<p>Articulando la economía solidaria con el movimiento social</p>
<p>Diversas iniciativas de economía solidaria en cada país han avanzado en la creación de espacios de actuación conjunta con sus respectivos movimientos sociales, logrando en algunos casos incorporar la propuesta de economía solidaria en la agenda social. Ejemplos relevantes al respecto son: el concepto del Buen Vivir expresadas por las comunidades indígenas y asimiladas por los Estados de Bolivia y Ecuador en sus respectivas constituciones; el enfoque de la Soberanía Alimentaria que los movimientos agrarios han levantado en todos los países; la apuesta por Una Economía al Servicio de las Personas, incorporado en el movimiento social peruano; la lucha por un Comercio Justo/Comercio con Justicia, expresada como respuesta a los tratados de libre comercio (TLCs) negociados y adoptados por los gobiernos.</p>
<p>A todo ello, se suma la presencia activa de las redes y organizaciones de economía solidaria en los Foros Sociales Mundiales y Continentales, que se han gestado en los últimos 10 años como espacios de encuentro del movimiento social mundial para intercambiar agendas, experiencias y sentimientos en la lucha contra la hegemonía del neoliberalismo en el planeta.</p>
<p>Por último, podemos sintetizar algunos de los retos actuales para el movimiento de economía solidaria en la región, en los siguientes: Profundizar en el papel transformador de estas prácticas económicas solidarias, apoyando en la sistematización e investigación, así como en la reflexión y formulación de propuestas de desarrollo a todo nivel; Continuar con el proceso de encuentro entre los actores de estas experiencias y proponer procesos de articulación en todos los ámbitos, fortaleciendo las actuales redes; Vincularse más activamente al conjunto del movimiento social que viene luchando por recuperar y conquistar derechos que les han sido expoliados; y Levantar propuestas de transformación radical del sistema económico y político, “desde abajo y desde adentro”, reconstruyendo los proyectos de desarrollo nacional, articulando las iniciativas solidarias sur-sur y sur-norte, en una perspectiva de globalización solidaria que confronte la visión colonial/moderna eurocéntrica sobre el manejo del poder y el modelo neoliberal que la sustenta. Menuda y, a la vez, hermosa tarea que se tiene hacia adelante: continuar incorporando solidaridad a la economía y a la vida.</p>
<p>- Alfonso Cotera Fretel es Director Ejecutivo del Grupo Red de Economía Solidaria del Perú y Responsable de la Mesa de Coordinación Latinoamericana de Comercio Justo.</p>
<p>[1] Quijano, Aníbal, “Solidaridad” y capitalismo colonial/moderno, artículo en la revista Otra Economía, Volumen II – N° 2, 2008.<br />
[2] Ver en www.ripeslac.net<br />
<span style="color: #339966;">Publicado en América Latina en Movimiento, No. 450-1: http://alainet.org/publica/450-1.phtml</span></p>
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		<title>Economía Social y Solidaria, una nueva forma de vivir y convivir</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Apr 2013 21:22:12 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Economía solidaria]]></category>

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		<description><![CDATA[La pulicación &#8220;Economía Social y Solidaria: una nueva forma de vivir y convivir&#8221;  es un esfuerzo del Grupo Temático Comercio con Justicia Honduras, un espacio de debate, diálogo y reflexión...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La pulicación <strong>&#8220;Economía Social y Solidaria: una nueva forma de vivir y convivir&#8221;</strong>  es un esfuerzo del Grupo Temático Comercio con Justicia Honduras, un espacio de debate, diálogo y<br />
reflexión para la cosecha de aprendizajes en torno a la economía social y solidaria, buscando que las organizaciones puedan fortalecer los procesos que ya están impulsando en y desde las<br />
comunidades.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/ess-un-nueva-forma-de-vivir-y-convivir.jpg" rel="lightbox[818]"><img class="alignleft size-medium wp-image-819" alt="ess- un nueva forma de vivir y convivir" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/ess-un-nueva-forma-de-vivir-y-convivir-227x300.jpg" width="227" height="300" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Una contribución importante es la forma de presentación de la información, a través de lenguajes populares y entendibles y que aún así están llenos de contenido conceptual y teoría que surge de realidades concretas. La finalidad es que pueda llegar a aquellos grupos y personas que hacen posibles que la Economía Social y Solidaria no sea una promesa, ni se quede solamente en el debate académico del futuro sino una realidad del presente! Que ya pasa ya ha pasado en varias comunidades rurales y comunidades urbanas.</p>
<p>Nos cuentan en la presentación que esta edición es <em>&#8220;un primer acercamiento a los principales elementos que definen la Economía Social y Solidaria– ESS. En segundo lugar, reflexionar sobre los principios y valores de la Economía Social y Solidaria y su aplicación en las organizaciones. En tercer lugar, se presentan las líneas de acción de la ESS, haciendo énfasis en la Incidencia Política y sus pasos. En cuarto lugar, compartimos algunos indicadores y criterios que definen la ESS; y finalmente los aprendizajes cosechados en las</em> <em>organizaciones protagonistas de esta historia&#8221; (pág. 3)</em></p>
<p>Les invitamos a leer y reproducir este material, que puede ser muy útil en talleres de formación y discusiones con personas agricultoras y productoras, así como con otras personas que necesiten comprar/intercambiar productos, que quieran apostar por una alternativa al modelo productivo individualista que intenta separarnos cada vez más a un@s de otr@s.</p>
<p style="text-align: justify;">Aquí puede encontrar el material completo ¡Provecho!<br />
<span style="color: #008000;">http://www.economiasolidaria.org/files/Economia%20Social%20Solidaria%20y%20Solidaria%20-%20Una%20nueva%20forma%20de%20vivir%20y%20convivir%28versi%C3%B3n%20popular%29.pdf</span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Segundo de todo con frijoles&#8230;</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Apr 2013 22:30:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Productos]]></category>
		<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Quién se acuerda de cómo en la escuela nos enseñaban el proceso de crecimiento de las plantas? ¿Recuerdan que poníamos a germinar? ¡Frijoles! Los frijoles forman parte de nuestra alimentación...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>¿Quién se acuerda de cómo en la escuela nos enseñaban el proceso de crecimiento de las plantas? ¿Recuerdan que poníamos a germinar? ¡Frijoles!</p>
<p>Los frijoles forman parte de nuestra alimentación y de nuestra educación o de la de una generación al menos desde la infancia. Son ricos en nutrientes y muy versátiles.</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/aporreofrijol.jpg" rel="lightbox[797]"><img class="alignleft size-medium wp-image-799" alt="aporreofrijol" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/aporreofrijol-300x225.jpg" width="226" height="168" /></a>Acá en La Troja en este momento tenemos frijoles del territorio indígena de Cabagra, en Buenos Aires de Puntarenas. Nos los trajo Maximiliano, quien pertenece a una organización en su comunidad que intenta recuperar técnicas y prácticas que se han perdido en la siembra, recuperando semillas como un paso fundamental, y recuperando el saber de las personas de mayor edad. Siembran estos frijoles sin químicos, sin veneno y son bien buenos.*</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/home_frijol.jpg" rel="lightbox[797]"><img class="alignleft size-medium wp-image-798" alt="home_frijol" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/home_frijol-300x141.jpg" width="180" height="84" /></a></p>
<p>También tenemos frijoles que vienen desde Los Chiles, en la Zona Norte. Estos son sembrados por mujeres de La Red de Mujeres Rurales. Ellas cultivan y cosechan colectivamente, haciendo la lucha por vender sus granos a un precio justo por su trabajo, cosa difícil de conseguir entre pequeñas y pequeños productores. Estas son mujeres guerreras, trabajadoras y con muchas ganas de seguir viviendo de la tierra.</p>
<p>Con estos frijoles se pueden hacer recetas muy ricas. Se pueden preparar de formas tradicionales y también de nuevas formas, ya que los frijoles rojos y negros son versátiles y deliciosos. Aquí les dejamos unas buenas recetas con frijolitos rojos, para que se antojen y las cocinen. ¡Provecho!</p>
<h2><span style="color: #008000;">Ensaladas: Ensalada de frijoles rojos y vainicas (número de porciones 16)</span></h2>
<p><em><strong>Ingredientes:</strong> </em><br />
<strong>Vinagreta</strong><br />
1/3 tz de vinagre<br />
1cdta de mostaza<br />
2 ajos<br />
1/2 cdta de sal<br />
1/4 cdta de pimienta<br />
2 cdas de aceite<br />
<strong>Ensalada</strong><br />
1/2 kg de vainicas<br />
1 cebolla grande<br />
2 tomates medianos<br />
3 tz de frijoles rojos cocinados<br />
12 aceitunas negras<br />
1 lechuga americana<br />
3 cdas de queso parmesano o queso fresco<br />
1 cda de perejil picado</p>
<p><em><strong>Preparación:</strong></em><br />
1. En un tazón mezclar el vinagre, la mostaza, los ajos, la sal y la pimienta. Agregar el aceite poco a poco y reservar.<br />
2. Lavar, despuntas y cocinar las vainicas. Partir las vainicas entres o cuatro partes y pornerlas a marinar en la mitad de la vinagreta por 30 min.3. Partir la cebolla en espiga y el tomate en gajos. Ponerlos a marinar con el resto de la vinagreta por 30 min.<br />
4. Mezclar las vainicas, la cebolla, los tomates, los frijoles y las aceitunas.<br />
5. Lavar la lechuga y partirla en tiritas.<br />
6. Para servir, colocar la lechuga en un platón y encima la ensalada.<br />
7. Espolvorear el queso y perejil picado.</p>
<p><em><strong>Información nutricional por porción:</strong></em><br />
Energía 93 kcal<br />
Carbohidratos 14.4 g<br />
Proteína 4.9 g<br />
Grasa 2.4 g<br />
Colesterol 1 mg<br />
Hierro 1.4 mg<br />
Ácido fólico 76 mcg<br />
Sodio 202 mg<br />
Fibra 2.8 g</p>
<h2><span style="color: #008000;">Sopas: Crema con frijoles rojos con ayote sazón (6 porciones)</span></h2>
<p><em><strong>Ingrediente:</strong></em><br />
3 tz de frijol rojo cocido<br />
4 tz de caldo de frijol<br />
1 ajo<br />
1/2 kg de ayote sazón<br />
1 cda de margarina<br />
1/2 de cebolla picada<br />
1/4 tz de agua<br />
1/2 cdta de sal<br />
1/2 cdta de pimienta</p>
<p><em><strong>Preparación:</strong></em><br />
1. Licuar los frijoles con el caldo y el ajo, reservar.<br />
2. Pelar el ayote y tajadearlo<br />
3. En una olla, freir la cebolla en la margarina. Agregar el ayote y el agua, dejar sudar hasta que este suave. Majarlo con un tenedor hasta formar puré.<br />
4. Agregar los frijoles licuados, la sal y la pimienta. Dejar en el fuego hasta que hierva por 5 min.</p>
<p><em><strong>Información nutricional por porción:</strong></em><br />
Energía 198 kcal<br />
Carbohidratos 33.7 g<br />
Proteína 12.5 g<br />
Grasa 2.6 g<br />
Colesterol 0 mg<br />
Hierro 2.2 mg<br />
Ácido fólico 146 mcg<br />
Sodio 274 mg<br />
Fibra 5.3 g</p>
<p>*Las imágenes son solo ilustrativas.Las recetas fueron tomadas del libro <em>Dumani E, M; Rodríguez G, S (2000) De todo con frijoles. San José, Costa Rica: Universidad de Costa Rica</em></p>
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		<item>
		<title>Alternativas positivas de inversión a las adquisiciones o arrendamientos de tierras a gran escala</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Apr 2013 21:28:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Marzo 2013 Publicado por: Programe Justicia Agraria, Transnational Institute PARA DESCARGAR REPORTE COMPLETO: http://www.tni.org/es/briefing/alternativas-de-inversiones-positivas-en-tierras Las inversiones en agricultura entrañan una serie de elecciones: sobre la organización de las economías rurales,...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Marzo 2013</p>
<p>Publicado por: Programe Justicia Agraria, Transnational Institute</p>
<p>PARA DESCARGAR REPORTE COMPLETO: <span style="color: #0000ff;">http://www.tni.org/es/briefing/alternativas-de-inversiones-positivas-en-tierras</span></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/alternativaspositivas.png" rel="lightbox[791]"><img class="alignleft size-medium wp-image-793" alt="alternativaspositivas" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/alternativaspositivas-211x300.png" width="150" height="214" /></a>Las inversiones en agricultura entrañan una serie de elecciones: sobre la organización de las economías rurales, sobra la construcción de sujetos y culturas rurales, y sobre el papel más general que desempeña la agricultura en varias articulaciones entre Estados, mercados, seres humanos y naturaleza.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, estas elecciones se han visto eclipsadas por la generalización de un modelo de agricultura de monocultivo a gran escala, orientado a la exportación y muy intensivo en capital, que se presenta como la forma más eficiente y productiva –y por tanto más racional– de alimentar al mundo. En consecuencia, las iniciativas de inversión agrícola, tanto las dirigidas por el Estado como por el mercado, se han canalizado hacia el fomento de este modelo de agricultura. Las adquisiciones o arrendamientos de tierras a gran escala, también conocidos como ‘acaparamientos de tierras’, son la última manifestación de este tipo de inversión agrícola. Aplaudidas por instituciones financieras internacionales, organizaciones agrícolas multilaterales y grandes filántropos porque supuestamente aportan una inyección de capital muy necesaria a las precarias economías rurales, estas adquisiciones o arrendamientos de tierras a gran escala representan casos de ‘inversión’ solo en el sentido más restringido del término.</p>
<p style="text-align: justify;">El objetivo de este informe es descorrer el velo de qué supone exactamente la inversión en agricultura. Cuando la inversión se define como aquellas actividades que desarrollan todas las formas de capital –incluido el natural, social, humano, físico y financiero–, se hace evidente que las adquisiciones o arrendamientos de tierras a gran escala que solo aportan capital financiero y degradan otras formas de capital han secuestrado el concepto de inversión. Un modelo de producción agrícola que está generando una crisis de reproducción social y que está subsidiado por enormes rentas ecológicas no representa la mejor manera de organizar la agricultura. Es necesario reivindicar el concepto de inversión. Tras exponer los fallos del modelo preponderante de inversión agrícola que se está siguiendo actualmente mediante varias formas de acumulación privada, exclusión social, desposesión e integración adversa, la sección principal de este informe está dedicada a analizar inversiones alternativas en el ámbito de la agricultura. Estas inversiones alternativas positivas, que se dan en un amplio abanico de contextos del Sur y del Norte Global, ilustran las posibilidades de construir futuros rurales basados en prácticas agrarias económicamente viables y respetuosas con el medio ambiente. El informe finaliza presentando algunas opciones para fortalecer estas inversiones alternativas positivas a través de las acciones tanto de Estados como de movimientos sociales que luchan por la justicia alimentaria y por la soberanía alimentaria.</p>
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		<item>
		<title>Encuentro Campesino Regional Contra el  Hambre</title>
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		<pubDate>Fri, 05 Apr 2013 00:09:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Reunidos del 26 al 28 de febrero del 2013 en Tegucigalpa Honduras las organizaciones campesinas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá , que conformamos la Vía...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;">Reunidos del 26 al 28 de febrero del 2013 en Tegucigalpa Honduras las organizaciones campesinas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá , que conformamos la Vía Campesina  en Centroamérica, nos encontramos para seguir profundizando la lucha y  discutir la problemática de  la pobreza que afecta al istmo y que amenaza con incrementar el hambre producto de las condiciones estructurales que reproducen la pobreza, agravadas por las políticas alimentarias que los gobiernos de Centroamérica han impuesto por los organismos multilaterales y que benefician el agro negocio al servicio del capital.</p>
<p>Conocedores del marco jurídico existente que permite a la población reivindicar sus derechos, en esta oportunidad demandamos de los gobiernos de la región hacer valer los tratados internacionales de derechos humanos que obligan a crear la legislación pertinente y a cumplir con las medidas concretas que posibiliten la soberanía alimentaria para la población de cada uno de los países del Istmo Centroamericano.</p>
<p>El ENCUENTRO CAMPESINO REGIONAL CONTRA EL HAMBRE que estamos  desarrollando, tiene mucha importancia ya que el hambre y la malnutrición se incrementa rápidamente en los países de la región; principalmente  en Guatemala y Honduras, donde no solamente aumenta esta problemática, sino que se ve agravada con la persecución y asesinatos a la dirigencia campesina en el Bajo Aguan Honduras y el Valle del Polochic en Guatemala , donde los pueblos originarios y campesinos luchan por la recuperación de la tierra, contra el acaparamiento de tierra, los monocultivos para agro combustibles, hidroeléctricas y la minería que afecta en gran medida el ambiente agudizando la crisis climática y afectando las condiciones de vida y las posibilidades de producir alimentos.</p>
<p>Claros y claras de que la capacidad de adquirir los alimentos, así como la capacidad de producirlos, son fundamentales para que cada pueblo pueda definir soberanamente la calidad, cantidad y pertinencia cultural de los mismos, exigimos a los gobiernos crear los mecanismos y tomar las medidas necesarias para que los ingresos sean suficientes para al  menos, cubrir la canasta básica y tener acceso a la tierra, recurso primordial para una verdadera Soberanía Alimentaria; por ello continuamos la lucha contra el sistema neoliberal que impera en la región.</p>
<p>Demandamos que se valore y apoye la contribución y aporte de las mujeres, en particular su papel en la conservación de las semillas y de los saberes y conocimientos para la alimentación de las familias. Asimismo, se debe de tomar medidas que atiendan a la niñez y juventud que es altamente afectada cuando no se garantiza el derecho a la alimentación.</p>
<p>En ese sentido las organizaciones presentes en este encuentro nos pronunciamos para que  los organismos  internacionales como la FAO y el PMA, hagan un trabajo en pro de las poblaciones más desposeídas e incidan ante los gobiernos de la región que cumplan con los protocolos y tratados que obligan a la concreción de las normas relativas a la agricultura y la nutrición de los pueblos.</p>
<p>Hacemos un llamado a los gobiernos en la región para que  desarrollen acciones que fortalezcan la agricultura campesina, la preservación de las semillas criollas en aras de lograr un mundo más humano y equitativo para las grandes mayorías en la región centroamericana.</p>
<p><strong>Comité da Unidad Campesina de Guatemala…. CUC</strong></p>
<p><strong>Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala… CONAVIGUA</strong></p>
<p><strong>Coordinadora Nacional Indígena y Campesina de Guatemala… CONIC</strong></p>
<p><strong>Consejo Nacional de Trabajadores del Campo CNTC El Salvador</strong></p>
<p><strong>Unión Nacional de Productores de Costa Rica (UNAG)</strong></p>
<p><strong>Unión Campesina Panameña</strong></p>
<p><strong>Asociación de trabajadores del Campo (ATC) de Nicaragua</strong></p>
<p><strong>Asociación Resistencia Nicaragüense Israel Galeano (ARNIG) Nicaragua</strong></p>
<p><strong>Coordinadora Nacional de oficiales en Retiro (CNOR)  Nicaragua</strong></p>
<p><strong>Unión Nacional de Productores Asociados (UNAPA) Nicaragua</strong></p>
<p><strong> La vía Campesina Honduras</strong><br />
<a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/víacamp.jpg" rel="lightbox[782]"><img class="aligncenter size-thumbnail wp-image-783" alt="víacamp" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/víacamp-150x150.jpg" width="150" height="150" /></a><br />
<strong> </strong><br />
<strong>Globalicemos la Lucha……………..</strong><strong>Globalicemos la Esperanza…………………….</strong><br />
<strong>Tegucigalpa Honduras, 27 de Febrero del 2013</strong></p>
<p style="text-align: center;">
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>De todo con frijoles&#8230;</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Apr 2013 23:45:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Productos]]></category>
		<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Marcela Dumani y Shirley Rodríguez, a través de  la escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica publicaron en el año 2000 un recetario de comidas con frijoles que...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Marcela Dumani y Shirley Rodríguez, a través de  la escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica publicaron en el año 2000 un recetario de comidas con frijoles que tenemos el agrado de tener en nuestras manos en este momento: <strong><em>De todo con frijoles</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Como parte de la presentación del libro las autoras nos comentan que &#8220;a pesar de que un 98% de la población costarricense come frijoles, los nutricionistas hemos visto con preocupación la disminución en la cantidad y frecuencia con que se consumen frijoles, especialmente en la población urbana de clase media de nuestro país, la cual se refleja en los datos de las encuestas de nutrición. De un promedio nacional de 48 gr de frijoles por día que se consumían en 1966. hemos pasado a 31 gr por día en 1996&#8243;<a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/Los-Beneficios-del-Frijol.jpg" rel="lightbox[774]"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-775" alt="Los-Beneficios-del-Frijol" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/Los-Beneficios-del-Frijol-150x150.jpg" width="131" height="131" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La Encuesta Nacional de Nutrición 2008-2009 realizada a 800 personas vía telefónica, revela cambios en los hábitos alimenticios del 50% de las familias, según un artículo del año 2010 de la Universidad de Costa Rica. Otro dato importante es que el 87% de esas personas que consideran que ha habido cambios en ese sentido, dijeron que eran cambios para mal, debido a un consumo mayor de comidas rápidas, menos tiempo para comer, más problemas de obesidad, las comidas tienen muchos químicos y que el costo de la vida no nos permite alimentarnos bien.</p>
<p style="text-align: justify;">Según los resultados, las personas encuestadas consideran que el origen de la crisis en seguridad alimentaria se da por varias razones, entre ellas  la reducción del poder adquisitivo, la dependencia del mercado externo, la poca producción de alimentos básicos como maíz y frijol por su baja rentabilidad, así como por la producción de biocombustibles y el calentamiento global.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin duda esa mentada &#8220;baja rentabilidad&#8221; la impone el mercado, porque en la vida real y cotidiana, se producen y se consumen frijoles. Si bien puede haber bajado la cantidad de consumo en lo urbano, en las zonas rurales no falta el frijol, sin embargo el mercado con sus engañosos movimientos ha conseguido que se consuma producto de otras partes lejanas del globo aunque sea posible producirlo aquí. La rentabilidad es relativa&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">El frijol es muy importante dentro de la cultura centroamericana. Frijol y tortilla no pueden faltar y si vemos lo que consumimos aquí, deberíamos sumar el arroz. Además el contenido nutricional del frijol es de gran importancia para prevenir enfermedades crónicas como la diabetes, sobrepeso y obesidad, estreñimiento, cáncer de cólon y enfermedades cardiovasculares. <a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/frijol12.jpg" rel="lightbox[774]"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-776" alt="frijol12" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/04/frijol12-150x150.jpg" width="150" height="150" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Por todo esto y quizás algunas otras cosas que sin querer dejamos de lado, queremos irles pasando recetas nuevas para seguir consumiendo frijol, y alentarles para que consuman frijol nacional de  familias campesinas e indígenas, para que más allá de tener seguridad alimentaria, nos aseguremos poco a poco una soberanía alimentaria.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #008000;"><strong>Ensaladas: frijoles negros marinados</strong></span> (número de porciones: 6)</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Ingredientes:</em></strong><br />
2 tzs de frijoles negros cocinados y escurridos<br />
1 tomate grande picado en cuadritos<br />
1 ajo picado<br />
2 cdas de cebolla picada<br />
2 cdas de chile dulce rojo picado<br />
2 cdas de culantro picado<br />
2cdas de apio picado<br />
2 cdas de perejil picado<br />
1 chile jalapeño picado (opcional)<br />
1/2 cdita de orégano seco o en polvo<br />
1/2 cdita de tomillo seco o en polvo<br />
1/8 cdita de sal<br />
6 cdas de vinagre<br />
2 cds de aceite (oliva o girasol)<br />
2 aguacates cortados en cuadritos<br />
<strong><em>Preparación:</em></strong><br />
1. Poner los frijoles en un recipiente de vidrio, agregar todos los olores, condimentos, la sal y el vinagre. Mezclar bien. Por último añadir aceite.<br />
2. Tapar el recipiente y guardar en la refrigeradora por lo menos una hora pero mejor de un día para otro.<br />
3. Al servir, agregar los aguacates en trocitos<br />
4. Acompañar con tortillas cortadas en cuatro y tostadas en la bandeja del horno, sin grasa.<br />
<strong><em>Información nutricional por porción:</em></strong><br />
Energía: 178 Kcal<br />
Carbohidratos: 20.8 kg<br />
Proteína: 6.7 kg<br />
Grasa: 8.7 kg<br />
Colesterol: 0 mg<br />
Hierro: 2.2 mg<br />
Ácido fólico: 122 mcg<br />
Sodio: 212 mg<br />
Fibra: 4.2 g</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #008000;"><strong>Platos fuertes: Chiles Rellenos con Frijoles<br />
</strong><span style="color: #000000;">(Número de porciones: 6)</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Ingredientes:</em><br />
</strong>6 chiles grandes<strong><br />
</strong></span>1 ajo picado<br />
150g de cerdo picado (opcional)<br />
2 cdas de aceite<br />
1 cebolla mediana picada<br />
1 tomate mediano picado<br />
1/4 cdita de pimienta molida<br />
2 tz de frijoles molidos<br />
1 cdita de sal<br />
6 cdas de natilla<br />
100 g de queso rallado<br />
<em><strong>Preparación:</strong><br />
</em>1. Asar los chiles en el horno aprox. 30 minutos o en el microondas en máxima potencia dentro de una bolsa con huecos por 6 minutos. Una vez asados, pelarlos y quitarles las semillas.<br />
2. Freír el ajo y la carne (si le puso) en el aceite, sacar la carne y en la misma grasa freír la cebolla y el tomate, agregar los frijoles molidos, la pimienta y la sal; dejar hervir hasta que forme una pasta. Picar finamente la carne y mezclar para lograr una pasta uniforme.<br />
3. Con esta pasta rellenar los chiles y colocarlos en un pyrex engrasado, poner una cucharada de natilla sobre cada chile y espolvorear con queso rallado.<br />
4. Introducir al horno por aprox. 20 minutos o hasta que se resequen y doren.<br />
<strong><em>Información Nutricional por Porción:</em></strong><br />
Energía: 307 Kcal<br />
Carbohidratos: 31.8 kg<br />
Proteína: 18 kg<br />
Grasa: 12.6 kg<br />
Colesterol: 65 mg<br />
Hierro: 2.6 mg<br />
Ácido fólico: 153 mcg<br />
Sodio: 759 mg<br />
Fibra: 5.4 g</p>
<p>*Información consultada: http://www.ucr.ac.cr/noticias/2010/04/27/encuesta-revela-cambios-en-habitos-alimentarios-de-los-ticos.html</p>
<p>Dumani E, M; Rodríguez G, S (2000) De todo con frijoles. San José, Costa Rica: Universidad de Costa Rica</p>
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		<title>Asfixia en el Supermercado</title>
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		<pubDate>Wed, 20 Mar 2013 16:17:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Tomado de: http://www.grain.org/es/article/entries/4651 Invitamos a leer el informe de Mundubat, la revista Soberanía Alimentaria y GRAIN, que indaga en el porqué del cambio climático, y en las responsabilidades del modelo...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Tomado de: <span style="color: #99cc00;">http://www.grain.org/es/article/entries/4651</span></p>
<p>Invitamos a leer el informe de Mundubat, la revista Soberanía Alimentaria y GRAIN, que indaga en el porqué del cambio climático, y en las responsabilidades del modelo agrícola escogido para la producción de alimentos: <em><span style="color: #99cc00;">Asfixia en el supermercado: Un nueva clasificación alimentaria: alimentos que ahogan el planeta, alimentos que nutren el planeta.</span> </em>(se puede bajar entrando a la página de Grain cuyo link está al inicio de este artículo)</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/03/asfixia.jpg" rel="lightbox[714]"><img class="size-medium wp-image-715 aligncenter" alt="asfixia" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/03/asfixia-300x266.jpg" width="300" height="266" /></a></p>
<p>Un estudio elaborado con el ánimo y la pretensión de generar reflexiones en el mundo rural donde coexisten pobreza y hambre con los empresarios más especuladores o agriculturas sostenibles con los monocultivos o las ganaderías más super-contaminantes. Sabemos mucho de cómo se maltrata a nuestro planeta (cambio climático, deforestación, contaminación, etc.) y estamos defendiendo y exigiendo soluciones para frenar tanta degradación: proyectos para la protección de especies, políticas de reciclaje, construcciones bioclimáticas, etc. Pero quizás sabemos menos del porqué del cambio climático, y en concreto de las responsabilidades del modelo agrícola escogido para la producción de alimentos.</p>
<p>El informe que presentamos aborda estas responsabilidades partiendo de una premisa fundamental, diferenciar el modelo de agricultura que queremos analizar, la agricultura industrializada o, mejor dicho, la AgrIncultura. Muy poco que ver con la AgriCultura campesina.</p>
<p>SI QUIERE RECIBIR UN EJEMPLAR POR CORREO POSTAL: Puede solicitarlo a suscripciones@soberaniaalimentaria.info. Solo os agradeceremos una aportación voluntaria más los costes de envío.</p>
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		<title>No existe soberanía alimentaria sin economía solidaria</title>
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		<pubDate>Wed, 20 Feb 2013 18:41:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía solidaria]]></category>
		<category><![CDATA[Soberanía Alimentaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Revista número 12. Soberanía Alimentaria y Economía Solidaria Desde la revista proponemos para este número 12, una reflexión sobre la economía solidaria y sus principios porque tras muchos años de...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center;"><span style="text-decoration: underline; color: #ff0000;"><strong>Revista número 12. Soberanía Alimentaria y </strong></span></h2>
<h2 style="text-align: center;"><span style="text-decoration: underline; color: #ff0000;"><strong>Economía Solidaria</strong></span></h2>
<p style="text-align: justify;">Desde la revista proponemos para este número 12, una reflexión sobre la economía solidaria y sus principios porque tras muchos años de escuchar sobre ella, de irla conociendo, de colaborar codo con codo, es el momento de llegar juntas a la conclusión de que <em>no existe soberanía alimentaria sin economía solidaria.</em></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/cc.jpg" rel="lightbox[691]"><img class="size-full wp-image-692 aligncenter" alt="cc" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/cc.jpg" width="223" height="316" /></a></p>
<h3 style="text-align: left;"><strong>Editorial:</strong></h3>
<h3 style="text-align: justify;"><strong><span style="color: #ff0000;">La urgencia de otra economía en tiempos de crisis.</span></strong></h3>
<p style="text-align: justify;"><strong></strong><em>por Arcadi Oliveres</em></p>
<p>De las muchas facetas de la crisis que, una vez más, afecta al capitalismo, es la alimentaria la que, sin lugar a dudas, debe ocupar el primer plano en nuestra preocupaciones. Nada como el hambre siega, sin ninguna razón, tantas vidas humanas en un mundo que, sin embargo, produce alimentos suficientes para ofrecer las calorías necesarias a todas las personas que habitan el planeta. Nos encontramos con desequilibrios productivos según las zonas y, al propio tiempo, con producciones inadecuadas derivadas de la industrialización agraria, de la mala distribución de la tierra, de las erróneas políticas de subvenciones y de los todavía persistentes efectos de los procesos coloniales que llevaron a muchos países a fomentar lo que, en una afortunada expresión, se ha venido llamando “la economía del postre”.</p>
<p>Cambiar este paradigma supone adentrarnos en un nuevo modelo económico que rechace de plano el neoliberalismo vigente y que siente las bases de un sector primario alternativo, cuyos ejes conductores deberían ser las concepciones de economía social y los criterios de sostenibilidad, valores ambos históricamente existentes y abandonados después por los intereses vinculados a la agroindustria.</p>
<p>La publicación que ahora se nos ofrece nos resulta gratificante al poder constatar la actual existencia, todavía minoritaria, de propuestas de economía social que enlazan claramente con tradiciones campesinas, con pretéritas y actuales experiencias cooperativas y con sugerentes proyectos de vinculación directa entre producción y consumo.</p>
<p>Evidentemente todas estas aportaciones no deberían en absoluto desvincularse de los demás elementos de la economía solidaria. Aunque estrictamente hablando, no se puedan considerar novedosas, las ideas de consumo responsable, de comercio justo, de finanzas éticas, de tecnologías intermedias, de sindicalismo agrario, de distribución al por menor, de auto-abastecimiento, de protección del entorno y de las, en ocasiones, imprescindibles revueltas agrarias, configuran las bases de la supervivencia humana.</p>
<p>En una economía con recursos limitados, aunque suficientes, las actuales prácticas especulativas sobre los cereales, la distribución mediante grandes cadenas, el despilfarro y el desecho de las mercancías, las exageradas normas higiénico-sanitarias sobre la caducidad y presentación de los productos, acaban generando déficits de todo tipo que a gran escala llamaremos hambrunas en los países en desarrollo, pero que también aparecen puntualmente en los países industrializados cuando vemos que hace falta ir creando en muchos de ellos los llamados “bancos de alimentos”.</p>
<p>Estamos sin duda ante una vergüenza social cuando, en los inicios del siglo XXI, Naciones Unidas ha debido colocar como el primero de los objetivos del milenio “la reducción a nivel mundial del hambre a la mitad, en el período 2000-2015”, objetivo que a todas luces no será alcanzado habida cuenta que se camina en sentido contrario. Las prioridades financieras derivadas de la voluntad de los gobiernos  de salvar antes a las personas que especulan que a las que pasan hambre, nos certifican  la urgente necesidad de un cambio de valores. La economía social y solidaria puede ser uno de tales cambios.</p>
<p>Febrero 2013</p>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Tomado de: http://revistasoberaniaalimentaria.wordpress.com</span></h4>
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		<title>Comenzar por cambiar nuestros hábitos de consumo</title>
		<link>http://latroja.coecoceiba.org/2013/02/comenzar-por-cambiar-nuestors-habitos-de-consumo/</link>
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		<pubDate>Tue, 12 Feb 2013 17:55:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>info</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía solidaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Luis Razeto M. Santiago de Chile Tomado de La Agenda Latinoamericana 2013 En la creación de la otra economía, el punto de partida es la transformación del consumo. La razón...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Luis Razeto M.<br />
Santiago de Chile<br />
Tomado de La Agenda Latinoamericana 2013</p>
<p>En la creación de la otra economía, el punto de partida es la transformación del consumo. La razón de ello es clara: si se asume que el fin de la nueva economía es el ser humano, su realización y felicidad, hay que empezar examinando si el consumo de los bienes y servicios que produce la economía está sirviendo a ese objetivo, que implica básicamente satisfacer las verdades necesidades del ser humano.</p>
<p>A la economía capitalista no le interesa que las personas sean felices ni que se realicen comunitariamente. Le interesa sólo que los individuos estén en el mercado y compren lo más posible, para lo cual puede incluso ser mejor que las personas permanezcan insatisfechas, si ello los impulsa a comprar más cosas y servicios.</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/shopping.jpg" rel="lightbox[678]"><img class="alignleft size-medium wp-image-679" alt="shopping" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/shopping-300x234.jpg" width="182" height="141" /></a>El consumo como tal se da actualmente, lleva las personas a vivir sus necesidades de manera tal que las convierte en pasivas, dependientes y competitivas. Será radicalmente distinto el consumo que nos convierta en personas creativas, autónomas y solidarias, pero este nuevo modo de consumo implica entender de otra manera las necesidades humanas.</p>
<p>Es necesario dejar de pensar las necesidades como carencias, como vacíos que deben llenarse con los bienes y servicios, según lo cual habría una suerte de correspondencia bi-unívoca entre las necesidades y los productos y servicios. A cada necesidad correspondería un producto, y a cada producto correspondería una necesidad. Pero de esa manera las necesidades no se experimentan como necesidades del propio ser, sino como las necesidades de comprar y tener cosas y servicios.</p>
<p>Se supone además, que las necesidades son recurrentes, es decir, que se satisfacen cada vez que los vacíos se llenan can ciertos productos, pero ellas vuelven al poco tiempo a presentarse insatisfechas, y por lo tanto estarían siempre demandando los bienes y servicios que las satisfacen por un tiempo, para que más adelante vuelvan a presentarse los vacíos, las carencias.</p>
<p>Pero ¿somos así los seres humanos?. ¿Somos esas cosas con muchas carencias, con tantos compartimentos vacíos que se llenan y que se vacían, que se van multiplicando y creciendo, y que demandan siempre más bienes y servicios con que llenarse? ¿O es más bien que así nos quiere el mercado capitalista?</p>
<p>Actualmente las necesidades y el consumo están creciendo enormemente, tanto por la lógica del mercado capitalista como por la parte del Estado benefactor, de modo que la economía esta fuertemente presionada a crecer, a multiplicar su oferta de bienes y servicios, para satisfacer tanto las demandas colectivas que se exigen en  el Estado, como las demandas individuales que se expresan en el mercado. Desde ambas perspectivas, desde ambas lógicas, se está viviendo un elevamiento del umbral de la cantidad de productos que se demandan y del nivel de acceso al que se aspira.</p>
<p>El consumidor moderno parece insaciable y es tremendamente demandante y exigente, pues considera que tiene derecho a que el Estado le provea de todo lo que necesita para alcanzar el nivel social medio, y además, que tiene derecho a que el mercado le proporcione todo lo que desee y pueda pagar. Y si no lo puede pagar, considera que tiene derecho a que le den el crédito necesario para comprarlo.</p>
<p>Esa verdadera explosión de las necesidades y de las demandas hacia el mercado y hacia el Estado genera una presión enorme sobre el sistema productivo. Una presión para crecer, es decir, para aumentar aceleradamente el proceso de producción de bienes y servicios junto con la acelerada expansión de las necesidades.</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/imagen.aspx_.jpeg" rel="lightbox[678]"><img class="alignright size-medium wp-image-680" alt="imagen.aspx" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/imagen.aspx_-300x266.jpeg" width="227" height="177" /></a>   Pero hay que preguntarse: ¿ es posible este crecimiento indefinido? ¿Habrá recursos y capacidades suficientes para sostener este crecimiento permanente? Si se continuara por este camino ¿serán reversibles las consecuencias que está teniendo sobre el medio ambiente y la ecología? &#8216; Y será posible superar los gravísimos impactos que este consumismo exacerbado está teniendo sobre la convivencia colectiva, la gobernabilidad, la ética social y los valores culturales y espirituales?</p>
<p>Más aún, ¿no es acaso por estar llegando a los limites posibles de este crecimiento del consumo que hoy se torna evidente de la crisis sistématica de la civilización moderna, y se plantea la necesidad urgente de construir una civilización y una economía distintas?</p>
<p>Y yendo más al fondo del asunto: ¿ será que accediendo a más productos y servicios alcanzamos una mejor satisfacción de las necesidades humanas, que nos hacemos más felices que nos realizamos mejor como personas?</p>
<p>El consumidor moderno no es un consumidor creativo, autónomo y solidario. Al contrario, su consumo es imitativo, dependiente y competitivo. Se trata de un consumo que empequeñece a las personas, y que en definitiva genera insatisfacción e infelicidad, que parece ser el estado habitual, más extendido, en que se encuentran muchas personas en la fase terminal de la crisis de la civilización moderna.</p>
<p>De este consumo imitativo, dependiente, compulsivo y competitivo tendremos que liberarnos, para acceder a un consumo autónomo, creativo y solidario como el que corresponde a una nueva y superior civilización. Y ese cambio no lo harán ni el mercado ni el Estado; es absurdo demandarlo al mercado ni exigirlo ante el Estado, que son los impulsores del consumo dependiente y pasivo.</p>
<p>El cambio en los modos de consumo sólo es posible si lo hacemos nosotros mismos, cambiando cada uno, y generando desde nuestro entorno un cambio cultural, que vaya expandiendo un nuevo modo de vivir las necesidades, y de consumir lo conveniente para nuestra realización personal y para nuestro desarrollo social.</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/APRENDE1.jpg" rel="lightbox[678]"><img class="alignleft size-medium wp-image-684" alt="APRENDE1" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/APRENDE1-300x253.jpg" width="221" height="186" /></a>El consumidor creativo, autónomo y solidario identifica sus objetivos buscando su realización como persona humana integral, la satisfacción de sus verdaderas necesidades, que no son las que indican el mercado y el Estado, ni tampoco nuestros instintos inmediatos, sino las que descubrimos mediante el conocimiento de nuestra naturaleza humana, de lo que somos y de los que estamos orientados a ser. Y que se sabe que está inserto en una comunidad de iguales, que vive en un ambiente natural junto a muchos otros seres y especies vivientes,respecto de los cuales tiene responsabilidades esenciales.</p>
<p>Cuando vivimos las necesidades de modo verdaderamente humano, las experimentamos en el plano de la conciencia. Incluso las necesidades corporales, como la de alimentarnos y abrigarnos, se viven subjetivamente. Las necesidades no se satisfacen solamente mediante en la cosa o la acción externa que se posee o a la cual se accede, sino por la acción externa que se posee o a la cual se accede, sino por la acción del sujeto que emplea la cosa o el servicio externo.</p>
<p>La mejor satisfacción de las necesidades, acceder a una superior calidad de vida, y a la realización personal y grupal, no implican incrementar y el consumo, ni requieren necesariamente una mayor producción. En cambio, un &#8220;buen consumo&#8221;, un consumo realizador, conlleva una transformación radical de la producción.</p>
<p>Si se produce para la satisfacción de las necesidades y el desarrollo humano, gran parte de la actual producción, y en particular muchos bienes y servicios que satisfacen el consumismo y el consumo dependiente, imitativo y competitivo, dejarán de ser necesarios y útiles. Una nueva estructura de la producción se irá creando a medida que más personas y grupos vayan adoptando los criterios que son propios de un &#8220;buen consumo&#8221;. En tal sentido podemos prever que se expandirán la agricultura y la producción de bienes y servicios básicos, junto con la educación y la cultura, las comunicaciones y los servicios de proximidad Podrán disminuir la minería, la industria pesada, el transporte, la industria del petroleo y sus derivados, la industria química, los servicios financieros y la extendida producción de baratijas.<a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/consumosolidario.jpeg" rel="lightbox[678]"><img class="alignright size-full wp-image-682" alt="consumosolidario" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/consumosolidario.jpeg" width="118" height="156" /></a></p>
<p>En esta dirección podemos ver que en la otra economía debieran experimentar un gran desarrollo el trabajo autónomo y asociativo, la autoproducción, los procesos de desarrollo local. Como resultado de todo ello, mejorarán conjuntamente el medio ambiente y la calidad de vida, generándose un tipo de desarrollo muy diferente al insostenible crecimiento económico actual.</p>
<p><a href="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/trueque+madrid.jpg" rel="lightbox[678]"><img class="alignleft size-medium wp-image-683" alt="trueque+madrid" src="http://latroja.coecoceiba.org/wp-content/uploads/2013/02/trueque+madrid-300x212.jpg" width="142" height="100" /></a>En correspondencia con las nuevas formas del consumo, viviremos un procesos de potenciamiento de las capacidades de producción de las personas, de las familias, de las comunidades y de los grupos locales. Vimos, en efecto, que el &#8220;buen consumo&#8221; conduce a las personas y a las comunidades desde la dependencia hacia la autonomía. Esto es un proceso, y en realidad la autonomía se hace posible una vez alcanzando cierto nivel de desarrollo personal.</p>
<p>Son la inseguridad, la carencia de capacidades, la falta de relaciones, la ausencia de convicciones, lo que hacen tan apreciada la adquisición  de cosas y el recurso a servicios externos. Pero cuando se alcanza cierto nivel de desarrollo personal nos hacemos más autosuficientes, menos necesitados de bienes y servicios exteriores. Si alguien tiene una riqueza de personalidad, es muy probable que necesite comprar menos bienes y servicios, no porque haya apagado sus necesidades sino porque las satisface más autónomamente y el sujeto pone mayor dedicación a aquellas dimensiones en cuales es capaz de autogenerar proyectos y satisfactores por su cuenta.</p>
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